miércoles, 18 de agosto de 2010

domingo, 20 de junio de 2010

ONCE POR ONCE




Columna 10 (Domingo 20 de junio)

Papás sin hijos

Eloy Jáuregui *

Lo ampayé en Plaza San Miguel. “Mis compras por el día del padre”, respondió Urbino Pérez, el cebichita salsero, ante mi mirada inquisidora. “Maestro, usted no tienes ni hijos, ni viejo”, le dije. Y ahí quiso convencerme sobre el gringo Michael Bradley, el del empate de EE.UU. a Eslovenia, que es hijo de su entrador y que padece del complejo de Edipo en su fase negativa. Freudiano, Urbino es el Capello del sicoanálisis. Había terminado el Ghana-Australia. Otro empate. Otro país africano que es apenas ilusión. La utopía negra de Pelé, aquella que predijo que África sería el poder del fútbol a inicios del S. XXI, no se cumple. Japón ayer no mereció perder con Holanda pero el portero Kawashima hizo honor a esa frase del gran Pancho Villegas: “Oiga –le dijo a un arquero muy malo--, las pelotas que van al arco, está bien, que sean gol, pero las que van afuera, no las meta”.


Ha pasado más de una semana de puro fútbol. El presidente García y el alcalde de Lima siguen desconectados de aquello que nos friega la vida. Burga va al Congreso y hace las de Mezzi. Me he vuelto a enamorar. Hace un frío de miércoles en Lima. Shirley Cherres quiere emociones fuertes con Bratt Pizza. Magaly y Guerrero regresan a la cárcel. A Roberto Martínez le gusta el tubo. El novio de Maricielo descubrió recién que ella no era virgen. No baja el precio de la cebolla y el tomate. Cada día abren más hostales. Cada noche se realizan más abortos. No me puedo comprar mi TV-HD. En EE.UU. siguen fusilando a reos. Se cayó otro avión de la FAP. Anelka le dijo a su DT: “Vete a tomar por culo, sucio hijo de puta” y lo botaron de su selección. Repito, me he vuelto a enamorar. Y dónde está el fútbol que nos prometieron.

Urbino me llamó ebrio por la tarde. “Te dije, todos los países se igualaron para abajo”, gritó. Le colgué. Hoy felizmente juega Brasil. A propósito, el diario O’Dia publicó: “Sexo + vino + helado= show de fútbol”. Se estaba haciendo eco de la ecuación simple colgada en la red social del ‘twitter’ que critica al juego del once de Dunga. Cierto frente a los enanos argentinos estos parece eunucos. “¡Dunga, libera el sexo de la selección!”, exigen por Internet. Tienen razón, uno que está al día en esa cancha, es full poesía.

*Escritor y poeta

sábado, 19 de junio de 2010

ONCE POR ONCE






Columna 9 (Sábado 19 de junio)

Ensayo sobre la ceguera


Eloy Jáuregui *

Estaba compungido y culifruncido. Urbino Pérez es muy sentimental, el amor lo tiene cagado. “Lloro por la muerte de Saramago y porque Cristiano Ronaldo es ateo”. Luego, con su pancito, limpió su plato hondo de Chanfainita pidiendo repetición en “El Huarique del Buen Sabor” de Cecilia Humaní de la Av. Canevaro. El sitio estaba poblado de taxistas, hinchas de Alemania, quienes tragaban el suculento bofe con amargura. Miraban abatidos. Amargos con Podolski que falló un penal y la expulsión de Klose. El equipo de Joachim Loew había sido un desastre y los Serbios con lo justo, le pegaron un cachetazo.

Yo cite a Saramago mirando a Urbino: “A veces la gente empieza a luchar por alguna cosa y acaba ganando otra. Pero para ganar la segunda hay que empezar luchando por la primera”. El vulgo no me entendió. Creen, como el bellaco de Aldo Mariátegui, que antes se jugaba mejor y que este mundial es un adefesio. Pobre charlatán de derecha. Urbino terció cuando los serbios se besaban como en una fiesta de ambiente: “Kobe Bryant debió jugar por los teutones”, dijo. ¿Bryant? Este está cojudo, pensé. Confunde el fútbol con la gloria de los Lakers, campeones de la NBA. Entonces puse orden.

El fútbol pertenece a la revolución científico-técnica propia del S. XXI. Bielsa con Chile lo demuestra. Se juega con un delantero y se golea. Te metes con 6 atrás y se pasean contigo. Hoy hay que tener equilibrio integral. Jamás saldrá otro Pelé. Las reglas de juego también han cambiado. Un partido no se divide en 2 parte. Cuando la cadena Al-Jazira hizo decir a Aragonés que España había cambiado en apenas 2 años estaba diciendo que el fútbol cambia todos los días. Por resultados, por plata, por finanzas, por negociados, por espectáculo, por pasiones ¿Sigo? Urbino estaba roncando cuando EE.UU. le empataba a Slovenia.

Con el desastre de Inglaterra frente al modesto Argelia, digo que en el fútbol sí hay lógica. No la del volumen de Maradona, que es chifladura pura o la de algunos advenedizos que hablan gansadas. Así, el Mundo está de duelo, por el pobre mundial y por Saramago que se fue al cielo a pedirle cuentas a Dios

*Escritor y poeta


domingo, 16 de mayo de 2010

LA RED CELEBRA SU CUMPLEAÑOS




EL DÍA QUE SE DERROTÓ AL TIEMPO

La reconversión de los contenidos al mundo digital y el éxito de la Red a la hora de acercar a los usuarios, gracias a herramientas como Facebook o Twitter, marcan la celebración, este lunes, del Día de Internet, esa herramienta adolescente de proyección imparable.



La red de redes llega a su día grande con buena salud, como una adolescente que se encuentra en una fase explosiva de creatividad y no tiene miedo de probar cosas nuevas, aunque finalmente resulten un desastre, explica en una entrevista con Miguel Pérez Subías, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), el grupo que impulsó el día de la Red.

En su momento, emprendedores pusieron en marcha, un tanto a ciegas, Google, Apple o YouTube -que cumple 5 años-, compañías que hoy gozan de influencia y de una gran popularidad y que capean la crisis con resultados económicos más que favorables. Las redes sociales, que fomentan la comunicación con conocidos, potencian la pertenencia a un grupo y permiten reafirmar la identidad social, son hoy las estrellas de la red. Facebook ya cuenta con más de 400 millones de usuarios y en la red de 'microblogging' Twitter se publica a diario una media de 50 millones de entradas. Ambas son las más potentes, pero existen todo tipo de redes sociales que sirven desde para charlar de cine, hasta para denunciar a tiranos, insultar a enemigos o compartir con un selecto grupo de millonarios el placer del lujo.
La reunión cibernética en torno a intereses comunes también les resulta de gran utilidad a las empresas, que saben hacia dónde tienen que dirigir sus mensajes y reciben una retroalimentación directa de los consumidores.


Lo afín

Según Pérez Subías, la verdadera dimensión de la Red se pone de manifiesto cuando se utiliza en la vida cotidiana para relacionarse con las personas cercanas o afines, no cuando se accede a lo que está lejos.

Y es que el experto de la AUI afirma que la ciudadanía ve en Internet una gran oportunidad que facilita la vida y permite compartir, comentar, participar y acceder de forma inmediata y desde cualquier lugar a contenidos digitales.
La clamorosa inmersión de los ciudadanos en la Red ha puesto en jaque los modelos tradicionales de negocio. A las industrias de contenidos digitales les está costando arrancar y consolidar su desembarco en Internet, que siguen considerando una amenaza.

La música, el cine, la literatura y la televisión se han visto en la tesitura de una forzosa reconversión al mundo digital, inmersos en un "cambio radical de modelo".

Otro modelo

Pérez Subías afirma que el sector no puede seguir viviendo de vender copias físicas porque con Internet su coste tiende a cero: cada 18 meses ese coste se divide entre dos o entre cuatro y el proceso de copiar es sencillo e imposible de controlar.

El tiempo de reacción de estas industrias ha sido lento, y lo sigue siendo, lo que fomenta la propagación de contenidos piratas."Cuanto más tardemos en reaccionar antes, habrá otros que aprovecharán esto como una ventaja", dice Pérez Subías, quien denuncia que se legisle para preservar el mundo analógico cuando la realidad se dirige a uno digital.

El presidente de la AUI considera un error que políticos y empresas planteen la reconversión de los modelos de negocio como un problema, cuando en realidad es una oportunidad: "Se penalizan los usos que se están haciendo de internet en lugar de potenciarlos. Lo que se intenta es frenar su desarrollo porque eso afecta a un sector económico, cuando ese desarrollo es imparable", apunta.

En cualquier caso, tímidamente surgen nuevas iniciativas que contribuyen a esa transición, como el programa de 'streaming' Spotify, que permite oír música de forma gratuita a cambio de escuchar publicidad, o Libranda, una nueva plataforma digital de distribución de literatura que reunirá a los grandes grupos editoriales en español.

Oportunidad para los pequeños

Quienes han tenido claro desde el principio el potencial de Internet como canal de proyección han sido los pequeños creadores, que pueden dar a conocer sus obras de forma sencilla y económica. El boca-oreja está más vivo que nunca gracias a las redes sociales.

Internet es un medio democrático en el que los intentos de censura son inútiles, asegura Pérez Subías, porque avanza tan rápido que los usuarios se las apañan para burlar las dificultades.

Pero la mayor amenaza para la neutralidad de la red procede del poder empresarial: la falta de competencia resulta devastadora para el usuario, que pierde poder y capacidad de decisión.



miércoles, 14 de abril de 2010

ZETA-JONES EN CHICAGO

GALLINA VIEJA DA BUEN CALDO

Catherine Zeta-Jones

LAS CARNES INMORTALES

Catherine Zeta-Jones ha dejado a todos con la boca abierta. Orgullosa de su nueva y esbelta figura, la actriz de La Máscara del Zorro ha apartado su recato habtiual y ha posado, por primera vez, completamente desnuda y más sexy que nunca para una sesión fotográfica muy picante en la revista estadounidense femenina Allure.
La protagonista de Chicago ha sido siempre famosa por sus curvas. Pero ahora luce una figura espléndida después de perder peso durante su durísimo paso por A Little Night Music, un musical de Broadway.
Obviamente, la mujer del actor Michael Douglas está más que orgullosa de su envidiable nuevo look a los 40 años y por eso no ha dudado ni un segundo en mostrarse como Dios la trajo al mundo para la revista. Catherine, que tiene dos hijos junto al actor, aparece muy sensual y sexy en estas fotografías. Podemos ver a la actriz tumbada boca abajo en una cama, mirando fijamente y de forma desafiante a la cámara.


Pasea desnuda por el jardín


"Ahora es cuando los días de baile y haber trabajado en el teatro valen la pena. Cuando haces un cambio rápido de vestuario, te importa una mierda quien te vea", ha declarado la actriz insistiendo en que nada tenía que ver su experiencia profesional con hacer este tipo de desnudos.
De hecho, no es muy habitual ver una escena picante de Catherine Zeta-Jones en la gran pantalla, puesto que sus papeles en Hollywood suelen ser más recatados. Sin embargo, esa imagen nada tiene que ver con ella misma, una mujer acostumbrada a pasear desnuda por el jardín de su casa, según reveló en el programa de David Letterman.


Esa costumbre que desarrolló en su isla privada de las Bermudas ha tenido que cambiarla ahora que se ha mudado junto a su familia a Nueva York, aunque ella misma explica que le encantaría acabar sus días viviendo en un barco en alta mar

miércoles, 10 de marzo de 2010

TU MALA CANALLADA 48




Jarabe de lenguado II


Por Eloy Jáuregui


¿Y quién se expresa mejor, un delincuente, un magistrado o un congresista? Desconozco mayormente, como dicen en la comisaría.


Hoy se escribe como se habla y no como se piensa. Y se piensa con imagines y no con ideas. El otro día, Alonso Cueto reproducía un texto de un joven que respondía una invitación y que había recuperado del Facebook: “Ta q’ no puedo, weon, tengo q’ estar en mi jato pa ayudar a la vieja con unas waas”. Y en el Quirolo, una joven poeta me respondió: “Está pajísima pero muy carioca”. Se refería a los 120 Euros que cuesta la “Nueva gramática de la lengua española” preparada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Cierto. Un huevo de plata como diría, Zelada.

Y es verdad que necesitábamos urgente esta nueva gramática. Hoy que nos comprendemos –y queremos—menos. Ya don Luis Jaime Cisneros celebraba su aparición en su columna dominical en este diario: “Y es que, si nos hemos de preocupar de la ‘comunicación’, debemos prestar atención a ese instrumento arquitectónico y a la vez melódico con el que aseguramos la ‘construcción’ de lo que decimos. Eso explicará el campo extraordinario que han adquirido los temas de sintaxis. La construcción es ahora lo importante, porque es la que asegura la verdadera fisonomía de la frase; y al asegurarla, robustece la significación”. Siempre atinado y justo el maestro. Y es que una gramática no es más que eso: fijar y ordenar las expresiones. ¿Y quién se expresa mejor, un delincuente, un magistrado o un congresista? Desconozco mayormente, como dicen en la comisaría.

Dos factores enturbian y ofuscan el habla y la escritura. La anemia de cultura y la sobreabundancia de información en Internet. Paradojas de la Era del Conocimiento. Un parlamentario no usa más de 400 términos de nuestra idioma cuando éste tiene más de 87 mil. Un poco más que un cobrador de combi, con el perdón de éste. Y en las ‘redes sociales’ ya se olvidaron de las vocales. Lo escribo porque soy ‘twittero’ y ‘facebucero’. Aquí detecto el problema que denuncian los autores de “Derribando muros. Periodismo 3.0. Oferta y demanda de comunicación en el Perú de hoy”, Miro Quesada, Biondi y Zapata. Es decir, la imperiosa necesidad de desahuevarnos respecto a los efectos de la tecnología electrónica sobre el cerebro, nuestras formas de interacción, nuestro modo de ser y hacer, nuestras instituciones sociales y valores.

Uno que enseña Expresión Escrita y forma comunicadores en la universidad tiene que bregar con el argot de la red y el achoramiento del que le falta literatura en la sangre. Un alumno respondió que la última novela que había leído era “La ciudad y los perros hambrientos”. Pendejo. Fundió a Vargas Llosa y Ciro Alegría en un solo libro. La culpa no es de él. Es la escuela, el hogar, los noticieros de Canal 4. Yo decía que en el Perú cada vez se escriben más libros de poesía pero olvidé decir que cada día se lee menos buena literatura.

El imaginario de mi país tiene su ecografía en su escritura. Un joven que antes de ir al colegio se queda pegado a las portadas en un quiosco de periódicos ya se enmierdó. Ya no abstrae, conceptúa ni simboliza. Se achora. El júbilo y la sensualidad del ciudadano nace de una poética comunicacional. La ira del mensaje público envilece. Modestamente escribo para querernos más. Pero no puedo con la gramática “Magaly Medina”.

lunes, 15 de febrero de 2010

EL DESEO ERÓTICO COMO SALVACIÓN





Philip Roth vuelve a cumplir la cita anual con sus lectores. Esta vez con La Humillación (Mondadori) donde continúa dando cuenta de las pasiones, incertidumbres, decepciones y temores que cercan a un hombre mayor de 60 años. Sobre todo de las rondas de la muerte. Y, de nuevo, a través de la historia de un derrumbamiento personal que encuentra en el deseo su salvación. El momento de ese resquebrajamiento es lo que hoy adelanta Babelia en exclusiva y que se puede leer en ELPAÍS.com. Una novela que ha suscitado todo tipo de críticas en Estados Unidos. Adelanto de la novela 'La humillación', de Philip Roth

La Humillación, que llegará a las librerías españolas este viernes, es el trigésimo libro de uno de los escritores estadounidenses fundamentales desde la segunda mitad del siglo XX. Esta vez, Roth (Newark, New Jersey, 1933) narra la pérdida de magia que siente Simon Axler, un actor mayor, en el escenario, su descenso anímico y profesional en espiral y su reencuentro con las ganas de vivir que resultan ser un espejismo. El motivo: conoce a una mujer joven y lesbiana que él intenta seducir, sólo que aquello que al principio pudo ser una motivación deriva en...

La sombra de la muerte planea sobre esta historia junto a aspectos vitales como la ilusión, el éxito, la caída, el sexo, el deseo erótico, la reputación y cuanto sentimiento y deseo ha acompañado a Axler, que desde los cuatro años "tuvo la sensación de que se hallaba en una representación teatral". Y ahora en su ocaso logra ver la verdad.

Philip Roth, autor de libros como Indignación, Pastoral americana y El lamento de Portnoy, invita a reflexionar en su nueva novela sobre algunas ideas preconcebidas y echa por tierra algunas sobre el origen de la imagen y el talento, como un pasaje del capítulo que hoy avanza ELPAÍS.com: "En el pasado, durante su actuación no pensaba en nada. Lo que hacía bien lo hacía por instinto. Ahora pensaba en todo, y así mataba cuanto era espontáneo y vital, trataba de controlarlo con el pensamiento, y lo que hacía en cambio era destruirlo".


jueves, 22 de octubre de 2009

HORA ZERO: EL REGRESO DEL PODER DE LA POESÍA




EL LIBRO MÁS ROTUNDO DE LA LITERATURA PERUANA


Acaba de aparecer el libro HORA ZERO, Los Broches Mayores del Sonido. Antología General.


El libro será presentado el martes 3 de noviembre en la Biblioteca Nacional del Perú, teatro Mario Vargas Llosa, a las 6 y 30 de la tarde.


El más importante movimiento de poesía hispanoamericana, Hora Zero, publica un libro fundamental para entender la dimensión nacional e internacional que le ha dado vigencia 40 años después de su surgimiento.

Con el título “Hora Zero: los broches mayores del sonido”, el autor del libro, Tulio Mora, incluye en casi 700 páginas todos los aportes que dieron forma a un movimiento caracterizado por una actitud de permanente crítica y reflexión sobre la poesía y el nacimiento de una nueva estética. Precedido de un estudio en el que el autor explica la permanencia de Hora Zero, el libro contiene muestras de más de 70 autores de poesía, narrativa, pintura, escultura, testimonios, crónicas, cartas inéditas, los manifiestos más importantes y una nutrida bibliografía.

Como se sabe, Hora Zero nació en 1970 y su primer acto fue cuestionar a toda la poesía peruana, haciendo las excepciones de César Vallejo, Javier Heraud y Rodolfo Hinostroza. Este cuestionamiento le valió la fama de “parricida”, actitud que luego adoptó el movimiento chileno-mexicano Infrarrealista y posteriormente el movimiento Hora Zero Internacional que se formó en París con escritores europeos, latinoamericanos y africanos.

“Hora Zero, los broches mayores del sonido” (publicado por el Fondo Editorial de Cultura Peruana que dirige el poeta Jorge Espinoza Sánchez) será presentado el martes 3 de noviembre en la Biblioteca Nacional, a las 6.30 pm, y contará con la presencia de infrarrealistas y horazerianos llegados de México, Chile, Canadá y España.


domingo, 18 de octubre de 2009

EL IMAGINARIO SONORO DE ARTURO ZAMBO CAVERO




SUPLICA CONTRA LAS PENAS


Dos días antes de la desaparición física de Arturo Zambo Cavero, escribí esta columna en el suplemento DOMINGO del diario La República. Mientras visitaba a mi madre, extenuada de tanta vida gloriosa allá en al UCI del hospital, observaba agonizar a mi hermano Arturo. Reproduzco este texto sólo para obligar a la eternidad a ser justa con estos dos seres humanos y muestro una foto del gran Juan Carlos Domínguez, el hijo del Chino Dominguez, donde aparecen Guillermo Thorndike y Cavero firmado su último contrato para hacerlos inolvidables a nuestras vidas.


Por Eloy Jáuregui


Escribo esta columna el miércoles 7 de octubre. Y rezo por Arturo Cavero quien se encuentra al borde de la muerte. Ramalazos que le da a uno la vida. A su costado, en la Unidad de Cuidados Intensivos, también mi madre lucha por no dejarnos. De Juanita, la autora de mis días, no hablaré en esta ocasión por razones de espacio y de tristeza suprema: Sí de Cavero a quien quiero como a mi hermano mayor. Y recuerdo al “Flaco” Menotti, que cuando yo llegaba a Buenos Aires, que decía que no dejase de llevarle el último disco de Cavero. Que no había quien cantase mejor. Y así lo hacía. Incluso cuando ya no lo acompañaba el maestro Óscar Avilés.

Y cuando lo conocí con sus zapatos bien lustrados y disertando sobre el Caldo Nacional, piedra angular de nuestro sentimiento mestizo, mitad cholo, mitad japonés, mitad sacalagua y demás yerbas, ya Cavero que es un Wagner del festejo y un Hitchcock del valsario, era maestro superior. Y ahora me grita que se está muriendo. Y que nos deja con ese vacante descomunal que es su notable existencia. Y él sabe porque es profesor recibido y porque estudió en el Instituto Pedagógico Nacional de Varones. Y que llegaba siempre tarde, cierto, por eso de ser músico de madrugada, y luego hizo suyo un título y diploma en la universidad de San Marcos y asistió a cursos de maestría en la Universidad de Lima.

Que fue nacido en los Barrios Altos y en la mismísima Mesa Redonda. Callejón empedrado de insomnios con dos baños y un caño, antena parabólica y enfermería propia. Y uno que lo conoce aconchabado desde que apareció para el gran público con don Óscar en ese LP con tapa negra y blanca donde interpretaba «La Abeja» de “El Chino” Soto, nunca me hizo dudar que es un artista que descubrió en las luces de la vida misma, la médula del sentimiento urbano-criollo que le legó su cultura, el barrio, su pueblo, la tradición y sus imaginarios. Y ahora, yerto, Cavero, susurrando como si cantara la enjundia de la existencia. Y como si cantara, está aplicando a su discurso un asincopado de verdades que casi todos saben pero que pocos aplican. Y de pronto también se hace un silencio porque Cavero pasa de la logística mística a la geopolítica macrobiótica y de la cirugía espacial a la culinaria nacional.

Cuando Cavero era pichón tocaba el bongó y la gente creía que era cubano. Y se dio el gusto de tocar con Xavier Cugat. Pero en la Av. Abancay lo miraban raro y fue alumno de Juanito Criado, «el arquero cantor», con su conjunto «Patria, Amistad y Criollismo». Tocaba cajón, cajita y quijada de burro, y sus damas, sabían que también cantaba amorfinos, aguaenieves, habaneras y boleros. Una tarde nos aparecimos con “EL Chino” Domínguez para un Frejol con Seco y sábana cárnica en la casa de La Tía Pilar en el “Callejón de la Confianza” en plenas tripas del jirón Puno. Y a Cavero se le armó la cosa y cantó “Olga” de Pablo Casas Padilla. De ahí que esta columna tenga uno de sus versos: “Tu mala canallada la tendrás que pagar…”

¡Que no aprendí de Cavero! como de Rómulo Varillas y de Pancho Jiménez y todo aquello que significó la universidad bajoventral del Criollismo: El conjunto Fiesta Criolla, y Los Embajadores Criollos y pare de contar. Cavero es y será el sacerdote negro de jarana. Y sin él, el criollismo será lamento,pasapiolismo o pendejada. Yo rezo por usted, Arturo y por mi viejita. No se vayan porque vendrá la muerte y tendrán sus ojos, sus ternuras y sus cantos.




domingo, 13 de septiembre de 2009

AL ARTE DE CONTAR HISTORIAS PARA TURULECOS



"Vivimos en la gran mentira"

Christian Salmon, francés de Marsella, donde nació en 1951, dedica su esfuerzo de escritor a revelar la gran mentira en la que vivimos. El resultado es el libro Storytelling, que publica ahora en España Península y que tiene este subtítulo: La máquina de fabricar historias y formatear las mentes. Él fue presidente del Parlamento de Escritores, y, una vez extinguida esta esforzada institución, Salmon no ha cesado de preguntarse sobre la ficción que vivimos. Esta semana hablamos en París con él acerca de sus conclusiones.

Pregunta. Se deduce de su libro que vivimos engañados.

Respuesta. Vivimos en la gran mentira. Se ve muy bien en la crisis financiera: la percepción de las cosas es más importante que la realidad de las cosas. Ésta es una crisis de percepción. Y si hablamos de política, es lo mismo. Los políticos no argumentan, no abren un debate, sino un teatro, una historia. Storytelling: cuentan un cuento. John McCain ha escrito un libro, Faith of my fathers (La fe de mis padres), y Obama titula el suyo Dreams from my father (Sueños de mi padre)... Independientemente de que nos guste más Obama, lo cierto es que los dos presentan un teatro virtual, una cadena de posturas que obedecen a los mismos códigos: storyline, timing, framing, networking... La percepción es más importante que la realidad.

P. ¿Y la crisis también se cuenta como se cuenta un cuento, o una mentira?

R. Desde los años ochenta, la belleza de las empresas, su cosmética, ha tomado una importancia demasiado desproporcionada en relación con la realidad. Toma el caso de Enron: es la primera empresa de ficción que no se comporta con un criterio racional, sino como un actor haciendo una performance ante una audiencia a la que quiere divertir y a la que quiere convencer de que es la más innovadora.

P. La más novedosa.

R. Pero no demuestra la capacidad de innovación con criterios profesionales sino simbólicos. Echa a un 10% de trabajadores cada año y así cree estar dando una muestra de renovación. Y sólo está actuando para que la vean desde Wall Street.

P. O sea, todo un circo.

R. Todo un circo. La realidad de la economía no existe, y eso que no existe genera plusvalía, pero se aleja de la realidad. Lo que ocurre hoy es un retorno, una vuelta de la realidad.

P. Una realidad terrible.

R. George Soros ha escrito un libro en el que dice que la causa de la crisis no son los especuladores, sino cómo la gente en Wall Street analiza las cosas por la percepción que tienen, no por la realidad de las cosas. Existe un storytelling del management financiero, un storytelling del marketing: una marca es hoy en día una historia. Lo que he intentado hacer en el libro es mostrar cómo se construye, al lado de la realidad, un orden nuevo del relato, un orden ficticio que sustituye a la realidad.


P. En narrativa o en ficción eso es noble, pero en política y en economía eso tiene consecuencias terribles. No es lo mismo Flaubert que Enron.

R. Absolutamente. Desde siempre, la humanidad contó historias. Mi convicción es que la novela moderna se constituyó a partir de una polémica con el storytelling de la época. Don Quijote habla desde su prólogo de un hombre que tiene la mente llena de mentiras, de falsos relatos.

P. Que la novela viene a limpiar.

R. A desmitificar. Madame Bovary es también una reacción contra el storytelling, los cuentos, de la época. Así que la ética de la novela es luchar contra el storytelling. Y ahora esta tendencia a dormir a la gente con cuentos ha tomado una fuerza que nunca se había visto.

P. Ahora todo es cuento, parece. Lo que decía León Felipe: nos tratan de dormir con cuentos.

R. Antonio Damascio, un neurocientífico, decía recientemente que "el cerebro es la articulación de razón y de ilusión". Eso es normal. Pero hoy día una campaña electoral es una agresión permanente del cerebro con un bombardeo de noticias falsas. Cuando Roosevelt hablaba en la radio, uno tenía tiempo de pensar, la razón podía retomar el argumento; pero hoy no hay tiempo de reflexión, y eso hace desaparecer los espacios democráticos. Porque necesitan un tiempo, una arquitectura institucional (las cámaras parlamentarias, el poder ejecutivo, el poder legislativo). Toda esta arquitectura hoy día desaparece por otra escena, una escena de la performance política: un hombre se sitúa ante la audiencia y trata de orientar las emociones hacia sí mismo.

"Desde los años ochenta, la cosmética de las empresas ha tomado una importancia desproporcionada"


P. Y, además, ese hombre no es él mismo, está rodeado de gente que le susurra qué ha de hacer.

R. Son los spin doctors de los candidatos, los lobbies, los storytellers... He escrito algo cómico sobre el primer Gobierno de Sarkozy. Decía que la Mesa del Consejo era como un gobierno de las flores, cada uno representaba un símbolo: uno era la igualdad; el otro, los derechos humanos, el otro era el humanitario. ¡Un jardín! Los ministros no son elegidos por su competencia, sino por su presencia mediática, por su capacidad de acción en los campos mediáticos.

P. Por la flor que representan.

R. Es terrible. Por ejemplo, la ministra de Justicia, Rachida Dati, la que va a tener un hijo con no se sabe quién, es como la Cenicienta, que se transforma a medianoche en una reina. Es una historia, como un cuento. Y está en las elecciones norteamericanas, por supuesto: Barack Obama cuenta un cuento, John McCain cuenta un cuento. Pero Barack Obama va a ganar porque no es solamente el cuento: él dispone de un cuadrado mágico (el storyline, el timing, el framing, el networking) que le permite gestionar el tiempo, encuadrar su mensaje, financiar la campaña con los adecuados militantes... Y McCain sólo tiene el storyline, todo lo demás se le ha desbaratado. Y cuando ha atraído a Sarah Palin, no lo ha enmendado, lo ha empeorado: él es un presidente viejo que tiene un encuadre ideológico, y ella es una vicepresidenta joven con un encuadre completamente diferente.

P. Volvamos a la mentira. Insuperable la de las armas de destrucción masiva en Irak.

R. Bush llegó en el 2000 con una historia (un storytelling) que contar, todo el gabinete estaba preparado para contar un cuento, y el atentado contra las Torres Gemelas crea otra realidad... En los días posteriores al 11-S, el equipo de Bush citó en la Casa Blanca a los directores de Hollywood: había que imaginar lo que seguía.

P. Y fue la invasión de Irak.

R. Con un cinismo tremendo. Una invasión basada en cuentos. Y hay un cuento, el de las mujeres afganas a las que los talibanes arrancaban las uñas, que empezó a estar en todos los discursos, como si ésa fuera una práctica habitual que justificaba cualquier represión. Y luego tú investigas y ves que ese fue tan sólo un caso, y no tan grave como llegó a estar en los cuentos sobre las atrocidades de los talibanes.

P. La mentira sirve para controlar a la opinión.

R. El poder hace circular historias para mantenerse. Si consiguiera del todo su propósito estaríamos ante un totalitarismo, pero aún es posible contradecir los cuentos.

P. ¿Habría que desconfiar de todo?

R. No, de la experiencia no hay que desconfiar. Yo creo que estamos en un nuevo modo de opresión, no solamente política, sino una opresión simbólica que impide a la gente construir su propia vida, pensar y contar su propia experiencia. Éste es el momento de una nueva lucha democrática.

P. Para salir del cuento y del infierno.

R. Exacto. -

viernes, 28 de agosto de 2009

PARA CORTARSE LAS VENAS: LAVOE

TALLER DE CINEMATOGRAFÍA 13


TARANTINO
Feos, sucios y malos



Ya se sabe cómo trabaja Quentin Tarantino: toma un género del cine y le rinde un homenaje hasta el absurdo. El del robo noir en Perros de la calle, el pulp fiction en Pulp Fiction, el blaxploitation en Jackie Brown, las de artes marciales orientales en Kill Bill, el terror rutero en A prueba de muerte. Y ahora le toca al bélico. Pero no cualquier película de guerra: con un grupo de soldados judíos entregados a la misión de asesinar nazis de la manera más sangrienta posible, recupera la gran tradición de Doce del patíbulo de Robert Aldrich, y los comandos feos, sucios y malos que conformaban lo más granado de las fuerzas que derrotaron al nazismo.



Por Alfredo García


Con los Bastardos sin gloria, Quentin Tarantino da un giro brusco al volante que conducía Kurt Russell en la reciente A prueba de muerte y coloca al espectador en medio de la Francia ocupada por los nazis hacia 1941. Salvo películas de revisionismo histórico post-La lista de Schindler y Rescatando al soldado Ryan, la guerra como gran espectáculo de entretenimiento épico ya no es algo usual en Hollywood; pero, obvio, Tarantino no es Hollywood. ¿O sí?

Sí y no, y eso es algo que se puede observar repasando las numerosas y heterogéneas fuentes de homenaje e inspiración con las que, a través de estos Bastardos sin gloria, Quentin Tarantino recorre el cine bélico.

La referencia más evidente del último opus del director está en su título. Aunque en los papeles el guión sobre un comando de soldados judíos que matan nazis por docenas y quieren liquidar a Hitler, Goebbles, Goering y Borrman durante el estreno de un clásico de propaganda nazi en un cine parisino no tiene mucho que ver con la original, su película se llama igual que una italianada bélica dirigida por Enzo G. Castellari en 1978, Quel maledetto treno blindato, conocida en los Estados Unidos como The Inglorious Bastards.

El treno maledetto era una especie de copia por partida doble, ya que el argumento copiaba a The Dirty Dozen (Doce del patíbulo) de Robert Aldrich mientras que el estilo intentaba reproducir la ultraviolencia de Sam Peckinpah, dato interesante sobre todo si se tenía en cuenta que por esos tiempos el director estadounidense de La pandilla salvaje y Pat Garret & Billy the Kid acababa de arrojar una feroz mirada a la Segunda Guerra Mundial en La Cruz de Hierro (1977).

En efecto, alguien llamó a Castellari “The poor man’s Peckinpah” (“Un Peckinpah para pobres”), lo que no implica que el director italiano no haya tenido una larga serie de éxitos comerciales distribuidos en todo el mundo, incluyendo clones itálicos de Tiburón, Mad Max y varios eurowesterns de la era clásica post-Sergio Leone. Un detalle raro es que Enzo G. Castellari es el seudónimo de Enzo Girolami, también apodado “Enzino” y otrora conocido por varios alias anglosajones pedidos por la distribución internacional, como E.G. Rowland y Stephen M. Andrews.

El argumento de la primera Inglorious Bastards, es decir la italianada de Enzo G. Castellari (en realidad la de Tarantino es Basterds, con “e”) contaba la epopeya de unos criminales de guerra interpretados por Bo Svenson, Peter Hooten, Michael Pergolani, Jackie Basehart y Fred Williamson, que al ser bombardeados camino a su encierro en una prisión militar, decidían participar de una misión suicida contra los nazis.

La idea de usar unos delincuentes como antihéroes extremos de un film bélico no era precisamente nueva. Justamente es aquí cuando entra el parecido con Doce del patíbulo de Robert Aldrich, superclásico que introducía una alta dosis de cinismo a la gesta aliada, poniendo a asesinos psicópatas, violadores y depravados de la peor calaña a combatir a los nazis. Al mejor estilo de un gran director como Aldrich, que ya había incursionado en el género bélico con obras maestras del cine de guerra revisionista como Attack (Ataque), que con impresionantes actuaciones de Jack Palance y Lee Marvin contaba básicamente las mismas injusticias y traiciones luego descriptas en Pelotón por Oliver Stone, Doce del patíbulo se valía de un elenco sin desperdicios (Lee Marvin, Ernest Borgnine, Charles Bronson, Jim Brown, John Cassavetes, Richard Jaeckel, George Kennedy, Trini López, Robert Ryan, Telly Savalas, Donald Sutherland, Clint Walker) para contar cómo ese grupo de desalmados podía constituirse en una implacable fuerza de choque tal como decía la frase publicitaria del film, toda una revolución para 1967: “¡Los entrenaron, los armaron, y se los soltaron a los nazis!”.

La película era fuerte para su época. Jack Palance rechazó el papel del desquiciado que terminó encarnando Telly Savalas –terminaba liquidado por sus propios compañeros– debido a que todo le pareció muy violento, y el mismo Lee Marvin, que reconoce haberla pasado bomba durante el rodaje, donde hicieron falta varias toneladas de explosivos para demoler el castillo que servía de cuartel general a los nazis –uno de los decorados más grandes de la historia del cine–, aseguró en muchos reportajes que la película era sólo “basura para ganar plata”, algo que en efecto hizo al por mayor, convirtiéndose en el mayor éxito comercial de la Metro durante el año de su estreno original (seguramente el rechazo de Marvin al film se puede justificar dadas sus propias experiencias como soldado en la guerra, que según dijo él mismo estaba mucho más fielmente mostrada en la posterior The Big Red One de Sam Fuller).

El film de Aldrich se basaba en un best seller de E.M. Nathason, inspirado, por más increíble que suene, en un auténtico grupo de paracaidistas que participó en numerosos combates de la Segunda Guerra, incluido el esencial Día D. “Los 13 Roñosos” podría ser una traducción fiel del apodo que sus camaradas de armas les pusieron a los 101st Airborne Paratroopers, “The Filthy Thirteen”, que por una extraña cuestión ritual de fraternidad, o tal vez un raro caso de alergia colectiva al jabón, se negaban a asearse o afeitarse antes de una misión. También se cortaban el pelo o se maquillaban al estilo apache, lo que servía perfectamente a los fines de la propaganda bélica que difundía en cada ocasión que se presentara las imágenes de estos bravucones en cuanto noticiero fuera posible.

En este sentido, se puede ver un guiño de Tarantino a la verdadera historia detrás de los Doce del patíbulo, ya que el personaje de Brad Pitt, o sea el líder de los Bastardos sin gloria, tiene el sobrenombre de “El Apache” y les pide a sus hombres que le quiten el cuero cabelludo a todas sus bajas enemigas.

El film de Aldrich originó algunas flojas secuelas producidas para la televisión, y es uno de los films de guerra más copiados de todos los tiempos. Sin embargo, y más allá de sus fuentes históricas ya mencionadas, su originalidad es discutible, ya que un film previo de bajo presupuesto, dirigido por Roger Corman, se le adelantó en el tema. Stewart Granger, Mickey Rooney, Ed Byrnes, Henry Silva y Raf Vallone eran algunos de miembros de la Invasión secreta (The Secret Invasion, 1964). Corman contó que supo de la historia real de un grupo comando que actuó contra los nazis en Dubrovnik, ex Yugoslavia (uno de los países que más duramente se opuso a la ocupación alemana), en el consultorio de un dentista, y que se interesó tanto en recrear aquellos hechos verídicos como para llevar la producción a las locaciones reales, algo difícil teniendo en cuenta que el despliegue de producción no era el fuerte de los astutos emprendimientos independientes del director de The Trip y El hombre con ojos de rayos X.

Más allá de que el film de Corman debería ser considerado el primer film auténticamente dedicado a estos grupos de comandos sucios, implacables, desalmados y tan malos como sus enemigos nazis –ésta sería una perfecta descripción de los energúmenos de Tarantino, que muelen con un bate de béisbol a sus enemigos, les cortan el cuero cabelludo a los cadáveres y, si los dejan vivos, les marcan una cruz esvástica en la frente con un cuchillo–, las fuentes se pueden remontar incluso hasta los films realizados durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, como el semiolvidado Gung Ho: The Story of Carlson’s Makin Island Raiders (Ray Enright, 1943) con Randolph Scott y un joven Robert Mitchum matando japoneses a diestra y siniestra luego de un entrenamiento diseñado para convertir seres humanos en bestias de combate.

En todo caso hay muchos films muy buenos en el estilo iniciado por Corman y continuado por Aldrich. Uno de los mejores lamentablemente no es de los más conocidos ni recordados. En Play Dirty (La escoria del desierto, 1968), el genial André De Toth se despedía del cine a lo grande con la historia de un ejecutivo petrolero obligado a asumir su fachada militar y liderar una misión imposible en territorio alemán, disfrazado de italiano con soldados de la peor ralea, igual o peor que las tropas del Eje con las que se encontraban a su paso. La película confirmó la extraña peculiaridad que Michael Caine venía demostrando desde el inicio de su carrera en la obra maestra épica Zulú, de Cy Enfield: se puede ser superastro de cine sin encarnar jamás a un héroe ni nada que se le parezca. Caine volvería a demostrar esto en otro excelente film de Aldrich al estilo de sus previos Doce del patíbulo: en Too Late the Hero (Así nacen los héroes, 1970) encarnaba como nadie a un soldado inglés tan cobarde como todos sus camaradas, que hacía cualquier cosa por no tener que enfrentarse a los japoneses que dominaban la otra mitad de su propia isla. La frase publicitaria de esta joya de Robert Aldrich lo decía todo: “War... it’s a dying business” (“La guerra... es un negocio moribundo”).

Por algo este tipo de mirada cínica o irónica a la guerra explota en la taquilla mundial a partir de 1967 y los Dirty Dozen de Aldrich. Es que ya la guerra no era contra los nazis sino contra el Vietcong, y ya no se sabía quiénes eran los malos. O, mejor dicho, parece que sí se sabía, y el cine de algunos audaces directores de Hollywood como Robert Altman lanzaba dardos al mundo militar en comedias negrísimas tan geniales como MASH (1970), tal vez el momento más creativo y ácido de la crítica antibélica en el cine estadounidense.

Desde este tipo de mirada cínica se puede entender la historieta absurda de guerra que pinta cuadrito por cuadrito Quentin Tarantino en esta original y extraña Bastardos sin gloria, por momentos más una comedia negrísima que un auténtico film de guerra. Hay un punto de vista antirracista poco tratado en el cine, que tiene que ver con la ascendencia judía del comando antinazi comandado por Brad Pitt, que utiliza técnicas tan brutales como para horrorizar al mismísimo Führer. Esta mirada ideológica hace que Bastardos sin gloria pueda funcionar como un excelente doble programa si se la ve junto a la más seria y convencional Desafío (Defiance) de Ed Zwyck, con Daniel Craig comandando un grupo de partisanos judíos de muy malas pulgas que ni por asomo se dejarán conducir a la cámara de gas sin liquidarse unos cuantos nazis.

La mezcla de humor negro, clima bélico hasta lo ultraviolento, ideología contracultural y música de western spaghetti hacen que al final la principal fuente de la última película de Tarantino no sea ninguna de las ya mencionadas sino uno de los mejores y más originales títulos en toda la filmografía como actor de Clint Eastwood. Kelly’s Heroes (Botín de los valientes, Brian Hutton, 1970) mostraba a un grupo de soldados marginales (Eastwood, Telly Savalas, Donald Sutherland) que andaban por la Europa ocupada ahí con ponchos de cowboy y melenas hippies y tenían como lema “masacrar a los soldados del Führer para robarles su oro nazi”. No por nada entre tanto tema de Morricone que abunda en Bastardos sin gloria (incluyendo un momento exacto para ubicar el de La batalla de Argelia de Pontecorvo) también suena en un punto culminante de la historia el gran tema spaghetti bélico compuesto por Lalo Schifrin para aquel grandioso Botín de los valientes, al que ahora Tarantino hace lucir tan serio y moderado como un capítulo de la serie Combate.